De lo que he leído estos últimos días me han gustado dos entrevistas y un artículo. Por un lado el reportaje en Infobae al filósofo Darío Sztajnszrajber, otro a Roxana Morduchowicz sobre la tecnología y sus usos en La Nación y finalmente un artículo que apareció el domingo 19 en El País sobre la felicidad conyugal.
Autor: Psic. Agustín Menéndez
La espada de Damócles
Como psicólogo y psicoterapeuta leo, escucho y veo, sigo estudiando en definitiva, todo lo que puedo sobre los temas vinculados con mi profesión. Asimismo, como integrante de la sociedad en la que participo, también me intereso por otros asuntos que impactan y forman parte, en gran proporción, de lo que termino recibiendo y atendiendo en mi consulta psicológica y en los posteriores tratamientos psicoterapéuticos.
Que no sea el cuerpo el que hable
No te hagas mala sangre, me pateó el hígado, se me partió el corazón, me cagué todo, se me parte la cabeza. ¿Te suenan? Son expresiones que hablan de nuestro ser, de nuestro organismo y de la unicidad mente-cuerpo. O en otras palabras de lo imposible de concebir que una y otra cosa están separadas.
Formar, aprender y transformar
Copérnico, Darwin y luego Freud infringieron tres golpes duros a la pretendida idea o ilusión de que gobernamos las cosas. Copérnico desterrando, en el siglo XVI, la idea de que eramos el centro del universo y afirmando, por el contrario, que sólo somos un planeta más, entre muchos, que gira alrededor de una estrella (nuestro sol).



