Un gran lugar donde trabajar, aquel donde las personas disfrutan haciendo lo que hacen, no se construye de la noche a la mañana, ni es obra del azar y tampoco el resultado de decisiones caprichosas y cortoplacistas. Por el contrario, una organización en la que las personas se sienten realizadas y que además ofrece resultados comerciales consistentes puede ser diseñada y modelada. Seguir leyendo «No sucede por accidente»
Autor: Psic. Agustín Menéndez
Organizaciones Siglo XXI
Por primera vez desde la revolución industrial, las organizaciones están siendo jaqueadas y muchas veces obligadas a emprender transformaciones para mantenerse en pie en el actual escenario. Son numerosos los ejemplos de organizaciones que comienzan a funcionar de una manera completamente nueva, con un nuevo diseño, nuevas formas de realizar el trabajo y nuevos modos en que las personas se relacionan.
La maestra de todas las cosas
Fue una de las figuras más célebres de la Antigüedad. Nacido en el 100 y muerto en el 44 antes de Cristo (a.C.), Julio César fue un político, militar, estratega y orador romano, protagonista de la transición de la República al Imperio. Antes de ser asesinado de 23 puñaladas por varios senadores el 15 de marzo del año 44, entre otras cosas Julio César quedó inmortalizado por algunas frases. Una de ellas es «la suerte está echada», que alude al momento en que cruzó el río Rubicón con sus tropas y marcó el principio del fin de la República romana, el régimen que había gobernado durante los cuatro siglos anteriores. Otra frase de Julio César que ha pasado a la historia es «la experiencia es la maestra de todas las cosas», adagio que aún sigue siendo cierto para nuestro interconectado mundo de hoy.
Abierto y transparente
Es auspiciosos y positivo creer, como jefe, gerente, referente y/o líder de algo, que la transparencia conduce a una relación más significativa con los colaboradores. Sin embargo, convencer a la gente de que confíe en usted tiende a ser más complejo cuando se tiene gran poder de decisión. Como jefe es posible que, entre otras cosas, deba realizar evaluaciones de desempeño, decidir si alguien merece un reconocimiento, así como la responsabilidad de contratar y despedir personas. La pregunta se impone: ¿los miembros de su equipo realmente se sienten capaces de ser abiertos y frontales con usted? ¿Les preocupa que decir o hacer algo que a usted no le guste pueda afectar su estabilidad laboral?



