Levántate y pelea

El siglo XX estuvo jalonado por dos grandes guerras mundiales que propiciaron, entre otras cosas, que la mujer pasara de ocuparse casi exclusivamente de la casa y los niños a también decir presente en el espacio público y el mercado de trabajo que otrora «perteneciera» casi exclusivamente al hombre. Un siglo finalizó y otro comenzó y en ese tiempo la mujer, a fuerza de inteligencia, intuición y sacrificio, ha pasado a competir de igual a igual con el hombre cuando de ocupar puestos laborales se trata.

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Más buceo, menos surf

Leer un libro es una experiencia de largo aliento. En términos generales, uno pasa horas y horas leyendo una historia que, dependiendo del tiempo que le pueda dedicar, terminará al cabo de días o semanas. Me corrijo con respecto a lo de largo aliento, en el sentido que puede ser largo el tiempo del reloj y no así el psíquico («el tiempo se pasó volando»), dada la experiencia de inmersión que suele producirse cuando leemos buenas historias, buenos libros. Seguir leyendo «Más buceo, menos surf»

La angustia es una señal, y como tal nos indica que hay alguna cuenta pendiente con nosotros mismos

«… como dijo Freud, la angustia es una señal, y como tal nos indica que hay alguna cuenta pendiente con nosotros mismos, con una situación vital o decisiones que esperan. Como señal que es, debe ser escuchada y atendida. Ya sólo por este motivo, los ansiolíticos no deberían ser nunca tomados como la solución única y completa a un problema, sino como un apoyo para afrontarlo, recurriendo a quienes nos puedan ayudar a hacerlo consciente y entenderlo mejor…»

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