Casi tres meses y contando. El mundo sigue bajo el imperio de la ley del invisible y potente Covid-19. Algunas regiones del globo han comenzado la desescalada al tiempo que otras cuentan los infectados y muertos por miles. En nuestro Uruguay la curva está aplanada y cantar victoria antes de tiempo podría ser la estrategia equivocada.
Autor: Psic. Agustín Menéndez
Psicoterapia o Prêt à Porter
El Covid-19 sigue siendo la noticia del día en prácticamente todo el mundo. Mientras que la desescalada ya está en marcha en muchos países europeos, en otras partes del mundo el confinamiento y la cuarentena aún continúan dejando los cuerpos unos lejos de otros. El coronavirus sigue imponiendo su ley allí donde se hace presente y en este contexto la salud mental ha cobrado una relevancia que no tenía en la era pre Covid-19, aunque no tanto como el número de respiradores, camas de cuidados intensivos y números de tests que se llevan a cabo diariamente.
Ola a ola
Esta época tormentosa en que nos encontramos podemos conceptualizarla en tres tiempos: el de aceptar, el de ser pacientes y el de tener esperanza. Mientras tanto, solo cabe centrar el esfuerzo en la siguiente ola, siendo conscientes que el desamparo ha de unirnos y esta contingencia inédita de lugar a soluciones originales.
Iceberg 02
Se va terminando abril y seguimos en cuarentena. Ha pasado mes y medio desde que comenzáramos el confinamiento voluntario como medida para hacerle frente a esta realidad incomprensible, casi de ciencia ficción. Realidad que invade cada rincón de nuestra cotidianeidad, que nos impone prácticas que hasta hace poco tiempo no le dábamos mayor importancia. Lavarnos las manos con mayor frecuencia, mantener distancia respecto a las personas, usar tapabocas allí y allá se han tornado escenas que todo indica que llegaron para quedarse a partir de este 2020.



