Hay dolores que no desaparecen con el tiempo. Por el contrario, se enquistan, se repiten, encuentran otros caminos para hacerse sentir. Muchas veces pensamos que si callamos, si evitamos, si no nombramos, el sufrimiento quedará atrás. La experiencia muestra lo contrario: lo que no se piensa, insiste.
Seguir leyendo «Pensar duele, callar enferma»