El síntoma es una señal. Una forma en que el cuerpo o el ánimo nos muestran que algo no está funcionando del todo bien. A veces molesta, a veces duele, a veces se repite sin que sepamos por qué. Pero siempre dice algo. Un síntoma puede ser una ansiedad que no se calma, un insomnio persistente, un enojo desmedido, una sensación de vacío que aparece incluso en momentos “buenos”, una angustia sin causa aparente, una conducta que se repite aunque no queramos o una inhibición que paraliza.
Seguir leyendo «Un síntoma, una señal»