Abierto y transparente

Es auspiciosos y positivo creer, como jefe, gerente, referente y/o líder de algo, que la transparencia conduce a una relación más significativa con los colaboradores. Sin embargo, convencer a la gente de que confíe en usted tiende a ser más complejo cuando se tiene gran poder de decisión. Como jefe es posible que, entre otras cosas, deba realizar evaluaciones de desempeño, decidir si alguien merece un reconocimiento, así como la responsabilidad de contratar y despedir personas. La pregunta se impone: ¿los miembros de su equipo realmente se sienten capaces de ser abiertos y frontales con usted? ¿Les preocupa que decir o hacer algo que a usted no le guste pueda afectar su estabilidad laboral?

Seguir leyendo «Abierto y transparente»

Aprendiendo o pereciendo

Los obstáculos, problemas, desafíos e ineficiencias son parte de la vida cotidiana de cualquier organización y el modo en la que éstas tratan con aquellos marca la diferencia entre la prosperidad y la decrepitud. En ese sentido, es posible identificar dos tipos de organizaciones según el modo en que lidian con sus dificultades.

Seguir leyendo «Aprendiendo o pereciendo»

Gobernar en tiempos complejos (2)

En nuestra época las competencias escasas no son las de gestión sino las de liderazgo; un liderazgo capaz de impulsar y sostener las iniciativas de transformación necesarias para mantener en rumbo y en dirección próspera cualquier empresa u organización. Cuando el entorno se presenta incierto y volátil, como tiende a suceder con relativa frecuencia en la actualidad, la presencia de personas inspiradoras (con visión, mesura, temple y sensatez) resulta un aspecto central a la hora de ayudar a los miembros de un equipo a cambiar tanto su posición en el mundo como sus hábitos, habilitando así el camino para la transformación. Las personas realizan un esfuerzo extra cuando sus jefes, líderes, gerentes y/o referentes son inspiradores.  Seguir leyendo «Gobernar en tiempos complejos (2)»

Mejorar el «por qué», no solo el «qué» y el «cómo»

Nuestros lugares de trabajo han evolucionado luego de recorrer un largo camino desde la era industrial. Sin embargo, nuestras prácticas de formación y capacitación se han mantenido esencialmente similares: orientadas por un instructor, basadas en el conocimiento y orientadas a los procesos. El modelo de instrucción, disciplina y monitoreo de la era industrial aún resuena en muchos salones de clases e incluso en plataformas de aprendizaje digitales. Este paradigma es ajeno a las nuevas generaciones de trabajadores, que desean desarrollarse, construir significado y sentido en lo que hacen, además de marcar la diferencia y dejar huella.

Seguir leyendo «Mejorar el «por qué», no solo el «qué» y el «cómo»»