Trastornos alimentarios

Cuando la relación con la comida y el cuerpo se vuelve una fuente de angustia, es posible que haya algo más profundo en juego. Restricciones, atracones, culpa, control excesivo, obsesión con la imagen o el peso: más que caprichos, son intentos de lidiar con algo que cuesta poner en palabras.

Muchas veces, el alimento pasa a ocupar el lugar de lo que no se puede expresar de otro modo. Comer, dejar de comer o castigarse con la comida se convierten en estrategias para manejar emociones, tensiones o vacíos internos.

La psicoterapia propone mirar más allá del síntoma. Explorar qué historias, mandatos o heridas se juegan en esa relación conflictiva con el cuerpo. Sin juicios, sin etiquetas, con respeto por los tiempos de cada persona.

A través del trabajo terapéutico, es posible recuperar una relación más libre con uno mismo, con el cuerpo y con el alimento. No desde la exigencia, sino desde la comprensión y la transformación.